Alimento de los dioses así denominaron los mayas al cacao hace, casi, 2000 años. El chocolate ha dejado de ser un alimento prohibido, ¡sí, has oído bien! Según los expertos están demostrados los efectos beneficiosos, que ejercen sobre el organismo.

Pero, además, de su valor nutricional la innovación es su aplicación en cosmética, cremas, jabones, exfoliantes… Y en los spas se ha convertido en toda una revolución, baños, masajes, envolturas…

¡Ha llegado la chocoterapia! Toda una cultura alrededor del chocolate y, no sólo, por puro placer.

Pero vayamos por partes, en cuanto a su consumo, el valor nutritivo y energético de este alimento es muy alto, de ahí la proliferación de locales, exclusivamente, destinados a su degustación y comercialización, verdaderos templos de los adictos al chocolate.

Las semillas del cacao tienen una composición bioquímica muy rica: contienen más de 800 moléculas con propiedades hidratantes, tonificantes, regeneradoras y revitalizantes. Una fuente de principios activos de inestimable valor y que permite su uso en una amplia gama de aplicaciones cosméticas y dietéticas.

El consumo moderado, una onza diaria, de chocolate puro (70% de cacao) produce:

  • Sensación de felicidad: El consumo de chocolate induce la producción en el cerebro de una sustancia denominada triptofáno vinculada a la serotonina. Esta hormona es la responsable directa de las sensaciones de tranquilidad, relajación y felicidad.
  • Alivio del síndrome premenstrual: El chocolate es rico en magnesio, y la falta de este mineral ha sido relacionada, por los expertos, con los síntomas del síndrome premenstrual. Por ello el chocolate ayuda a mejorar el estado de ánimo en este periodo.
  • Estimula el organismo: El chocolate contiene teobromina, alcaloide que tiene efectos directos sobre el organismo actuando como diurético y estimulando el sistema renal. El chocolate ejerce un efecto estimulante del sistema nervioso central similar al de la cafeína.
  • Sensación de saciedad y fluidez mental: El chocolate contiene grasas que provocan tras su consumo una sensación placentera de saciedad. Los carbohidratos presentes en el chocolate hacen que tras varios procesos químicos se incremente la cantidad de oxígeno que llega al cerebro, lo que tiene como consecuencia una mayor fluidez mental.
  • Protege el corazón y frena el envejecimiento: El chocolate contiene antioxidantes naturales (polifenoles), que actúan como protectores frente a las enfermedades del corazón. Los polifenoles ayudan también a prevenir enfermedades degenerativas, el envejecimiento de las células e incluso el cáncer. En una taza de cacao se pueden encontrar hasta 100 mg. de antioxidantes de tipo polifenólico.

En cuanto al uso del cacao con fines estéticos en los spas está causando verdadero furor, los ricos baños de cacao son todo un acontecimiento. El masaje de chocoterapia, que se realiza como un masaje corporal completo con aceite al chocolate durante 45 minutos, actúa como relajante y al mismo tiempo revitalizante de la piel, dejándola suave y ligeramente perfumada. De esta forma utiliza los beneficios de la aromaterapia.

Otra modalidad son las envolturas de chocoterapia que se hacen con una mouse especial a base de derivados del cacao y se extiende con un masaje suave por todo el cuerpo para después tapar con una manta eléctrica y favorecer la absorción de sus componentes nutritivos y revitalizantes durante unos 55 minutos.

La chocoterapia embellece, reanima y reconforta el cuerpo. El chocolate despierta nuestros sentidos ¿Qué más se puede pedir? ¡Ahora, déjate seducir!