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Alimento de los dioses así denominaron los mayas al cacao hace, casi, 2000 años. El chocolate ha dejado de ser un alimento prohibido, ¡sí, has oído bien! Según los expertos están demostrados los efectos beneficiosos, que ejercen sobre el organismo. Pero, además, de su valor nutricional la innovación es su aplicación en cosmética, cremas, jabones, exfoliantes… Y en los spas se ha convertido en toda una revolución, baños, masajes, envolturas… ¡Ha llegado la chocoterapia! Toda una cultura alrededor del chocolate y, no sólo, por puro placer. Pero vayamos por partes, en cuanto a su consumo, el valor nutritivo y energético de este alimento es muy alto, de ahí la proliferación de locales, exclusivamente, destinados a su degustación y comercialización, verdaderos templos de los adictos al chocolate. Las semillas del cacao tienen una composición bioquímica muy rica: contienen más de 800 moléculas con propiedades hidratantes, tonificantes, regeneradoras y revitalizantes. Una fuente de principios activos de inestimable valor y que permite su uso en una amplia gama de aplicaciones cosméticas y dietéticas. El consumo moderado, una onza diaria, de chocolate puro (70% de cacao) produce:
En cuanto al uso del cacao con fines estéticos en los spas está causando verdadero furor, los ricos baños de cacao son todo un acontecimiento. El masaje de chocoterapia, que se realiza como un masaje corporal completo con aceite al chocolate durante 45 minutos, actúa como relajante y al mismo tiempo revitalizante de la piel, dejándola suave y ligeramente perfumada. De esta forma utiliza los beneficios de la aromaterapia. Otra modalidad son las envolturas de chocoterapia que se hacen con una mouse especial a base de derivados del cacao y se extiende con un masaje suave por todo el cuerpo para después tapar con una manta eléctrica y favorecer la absorción de sus componentes nutritivos y revitalizantes durante unos 55 minutos. La chocoterapia embellece, reanima y reconforta el cuerpo. El chocolate despierta nuestros sentidos ¿Qué más se puede pedir? ¡Ahora, déjate seducir!
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